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Balsa de Ves

El pueblo de Balsa de Ves se encuentra en un sobrio paisaje de elevada llanura, limitada por el valle del río Júcar al sur y por el del Cabriel al norte. El municipio desciende de una aldea dependiente de la población de Ves, que con posterioridad fue llamado Villa de Ves, al serle concedido un fuero por Alfonso X El Sabio.
Mediante dicho fuero, equiparable al que tenía Cuenca, concedido un 22 de Febrero de 1272, se les otorgaba a los habitantes de Ves la potestad de poder trabajar las tierras por cuenta propia, ya que con anterioridad dependían de la Corona.
La aplicación del fuero originó un éxodo hacia los terrenos de la llanura, donde se ubican en la actualidad las poblaciones de Balsa de Ves (La Pared, El Viso y Cantoblanco), Casas de Ves y Villar de Ves (Villa de Ves).
Este éxodo originó un crecimiento en importancia y en número de habitantes de Casas de Ves, hasta que en 1745 se instala el Alcalde Mayor en dicha población, pasando a depender de ésta las poblaciones de Balsa de Ves y Villa de Ves.
En 1820 se separa la Villa de Ves, para volver a unirse de nuevo en 1823 y separarse definitivamente en 1838.
En 1844 se separa definitivamente la Balsa de Ves, siendo este el año oficial de nacimiento de este municipio.
Son típicas sus construcciones en piedra seca como refugios de labradores conocidas como chozos o barracas, hechas a modo de cueva tan solo con piedras recogidas del campo.
Su iglesia parroquial es barroca, del siglo XVIII, de nave única y coro a sus pies.
Se encuentran en sus cercanías varias fuentes que surtían de agua a este pueblo en otras épocas, la Fuente Casa o Fuente Larga, la Fuentecilla, la fuente de la Morchonar, la fuente del Curavie o la fuente del Tollo, todas ellas conectadas con el pueblo por una red de sendas.

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